Desde el siglo IV antes de Cristo la alcachofa es conocida por sus numerosas propiedades medicinales. Esta deliciosa planta se puede comer hervida, a la plancha, asada, al horno o en caldo.

Anímese a consumirla varias veces a la semana para que compruebe los cinco beneficios que presentamos a continuación, según informa el portal culturizando.com y la clínica Sanitas de España.

1.- Tiene varias propiedades digestivas, por lo que contribuye en el tratamiento de enfermedades como la anemia, diabetes, gota, reuma y cálculos en la vesícula biliar.

2.- La alcachofa es ideal para incluirse en la alimentación de personas con enfermedades del hígado. Esta planta tiene una sustancia llamada cinarina que actúa sobre las células del hígado incrementando la producción de bilis (efecto desintoxicante) y otra sustancia con acción antiinflamatoria llamada cinaróxido.

3.- Reduce el colesterol malo y aumenta el bueno (HDL). Además ayuda a combatir el exceso de triglicéridos, con lo que nuevamente ataca al colesterol perjudicial.

4.- Al contribuir esta planta en la disminución del nivel de colesterol en la sangre, previene la arteriosclerosis y mejora los problemas de presión arterial.

5.- También alivia los problemas de estreñimiento, nauseas, vómitos, dolor abdominal y acidez estomacal.